Mente y salud

Cuando vas a trabajar por la mañana es muy probable que tomes la misma ruta desde hace años. Al mediodía con gran seguridad comerás en el mismo lugar donde lo haces a diario. Y al regresar a la tarde a tu hogar, con una gran probabilidad habrás tomado el mismo camino.

Esto que acabo de expresar no es una adivinación ni nada por el estilo: se llaman rutinas o automatismos. Nuestra mente funciona igual. Nos movemos por conductas repetitivas y pensamos de formas reiterativas. La gran mayoría de nuestros pensamientos actuales son los mismos que los del día anterior (Helmstetter, 2014). Para ampliar información visita este enlace.

¿Tiene esto alguna relación con nuestra salud? Lo cierto es que sí.

Hay un conjunto de males que no son orgánicos o físicos en sí, sino que están provocados por la mente. Por ejemplo, tenemos el caso de aquella persona que después de miles de pruebas descubren que cuando toma vacaciones se libera de todos sus males. Estos efectos psicosomáticos son productos de factores psicológicos. Y también se vinculan con nuestros patrones y con nuestras rutinas.

Cierra los ojos e imagina por un momento que vuelves a encontrarte en un episodio de tu vida que te causó dolor en el pasado, o que puede generarte tensión en un futuro.  Procura imaginártelo con la mayor viveza posible ¿Lo has conseguido?

¡Muy bien! Ya puedes dejar de imaginar. ¿Cómo te has sentido? Si realmente has hecho el ejercicio probablemente hayas sentido emociones negativas, sensaciones corporales de malestar, o pensamientos perturbadores. Ahora piensa en esta idea: “si te has sentido así con sólo pensar pocos segundos, ¿qué crees que le ocurre a tu cuerpo y a tu mente cuando estás continuamente preocupándote?

 

Quizás la respuesta te haga reflexionar. Mi propuesta es que no nos quedemos con el miedo, la tristeza o la ansiedad, sino que vayamos más allá con el propósito de mejorar nuestra salud. Pero para ello necesitamos trabajar con nuestra mente. Desde las neurociencias (que estudian el cerebro, el sistema nervioso y su funcionamiento, y el modo en que se vincula la parte fisiológica con nuestros pensamientos y con nuestras emociones), se ha podido medir todas estas respuestas emocionales y corporales cuando estamos conectados a recuerdos tanto negativos como positivos. Por ejemplo, el equipo de neurocientíficos del MIT, liderados por la Dra. Kay Tye, realizó en el 2015 una serie de interesantes experimentos acerca de los circuitos neuronales que procesan las emociones positivas y negativas (Namburi, Beyeler, Yorozu, Calhoon, Halbert, Wichmann, … y Gray, 2015). (Para ampliar información puedes visitar aquí o aquí.

También tenemos evidencias de que pensar en negativo puede ser algo dañino para nuestra mente (Greenbeg, 2017). Entonces, ¿qué soluciones podemos aplicar?

En primer lugar, debemos tener en cuenta la idea de cuidar  nuestra salud psicológica. Para ello es bueno:

  • Hacer deporte. Las actividades que impliquen un esfuerzo físico nos ayudarán a poder liberar el estrés y todas las hormonas vinculadas. Podemos salir a correr, nadar, jugar al tenis, o cualquier otra práctica que nos divierta.
  • Practicar aficiones placenteras. Podemos disfrutar de toda clase de hobbies y pasatiempos alternativos al deporte. Por ejemplo, podemos ver nuestro programa favorito, leer un libro interesante, hacer manualidades, pintar o escribir…
  • Mantener relaciones sanas. Cuando pasamos tiempo con amigos y familiares que nos enriquecen también generamos toda una serie de hormonas positivas. Estas situaciones nos ayudan a cambiar nuestros estados de ánimo. No es cuestión de pasar mucho tiempo, sino que este sea de calidad.
  • Pasear por entornos naturales o que sean agradables. Se ha demostrado que pasar tiempo en el bosque o en espacios naturales ayuda a que podamos sentirnos mejor, rebaja nuestros niveles de activación y refuerza nuestro sistema inmunológico (Li, Otsuka, Kobayashi, Wakayama, Inagaki, Katsumata, … y Suzuki, 2011).
  • Escuchar música que nos haga sentir bien. La música es un gran recurso para cambiar nuestros estados de ánimo. Podemos pasar de la tristeza a la alegría de forma relativamente rápida o del estrés a la relajación.
  • Ver vídeos de humor o películas cómicas. El humor es un componente protector para nuestra salud. A nivel mental nos permite generar sustancias que se vinculan con los estados de satisfacción y de placer. Si te gusta reír este será un buen recurso para ti.

En segundo lugar, debemos crear rutinas para conseguir cada día ser un poco más saludables. Podemos marcar un horario con una serie de actividades: nos podemos levantar cada día con una música agradable, hacer un poco de deporte antes o después de ir a trabajar, comer con amigos o compañeros, y finalmente dar un paseo por la tarde en algún lugar con vegetación o ver alguna película divertida al anochecer.

Si convertimos todas estas actividades en nuevas rutinas habituales, nos ayudarán a conectarnos con emociones positivas y a la vez generaremos todo un conjunto de pensamientos más óptimos y funcionales que, finalmente, llevarán a que nuestro cuerpo genere toda una serie de hormonas vinculadas con la felicidad como son: la serotonina, la oxitocina, la dopamina y las endorfinas (Breuning, 2015).

En definitiva, podemos educar a nuestra mente para sentirnos más saludables y más positivos.

Oriol Lugo Real

Psicólogo e investigador en la Universidad Ramon Llull de Barcelona

FUENTES:

Breuning, L. G. (2015). Habits of a Happy Brain: Retrain Your Brain to Boost Your Serotonin, Dopamine, Oxytocin, & Endorphin Levels. Simon and Schuster.

Greenberg, M. (2017). The stress-proof brain: Master your emotional response to stress using mindfulness and neuroplasticity. New Harbinger Publications.

Helmstetter, S. (2014). The power of neuroplasticity. BookBaby.

Li, Q., Otsuka, T., Kobayashi, M., Wakayama, Y., Inagaki, H., Katsumata, M., … & Suzuki, H. (2011). Acute effects of walking in forest environments on cardiovascular and metabolic parameters. European journal of applied physiology111(11), 2845-2853.

Namburi, P., Beyeler, A., Yorozu, S., Calhoon, G. G., Halbert, S. A., Wichmann, R., … & Gray, J. M. (2015). A circuit mechanism for differentiating positive and negative associations. Nature520(7549), 675.

2 pensamientos en “Mente y salud

  1. 19/07/2018 a las 3:30 pm

    Holaaa!!! Una lectura super interesante
    Seguro que seguire leyendo por tu blog
    Sigue asi!! Enhorabuena
    Un saludo

    1. Asier Arriaga
      23/07/2018 a las 6:33 am

      ¡¡Muchas gracias, Amanda!!

      Un saludo.
      Asier.

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