Aprende idiomas, te irá mejor

Sebastian Heine habla con fluidez cerca que 35 idiomas. Este alemán nacido en 1985 empezó aprendiendo griego cuando tenía siete años, y cada año ha ido sumando entre tres y cuatro lenguas más. Es conocido, y con razón, como “la Torre de Babel humana”. Ser hiperpolíglota, como Heine, es claramente una rareza. Lo que no es tan extraño es dominar dos idiomas diferentes, conocido como bilingüismo. Se calcula que cerca de dos terceras partes de los niños del mundo son bilingües, y que algo más de la mitad de los europeos también lo es.

Más allá de las obvias ventajas laborales (cada vez es más difícil encontrar un buen trabajo si no dominas por lo menos el inglés, además de tu idioma natal) y sociales (te abre las puertas para relacionarte con personas de diferentes países), ¿qué beneficios aporta el bilingüismo? ¿Tiene algún otro efecto positivo?

Lo cierto es que responder de forma completa a la pregunta requiere de estudios que, por el momento, están en sus inicios. Se trata de un asunto sobre el que se ha investigado poco, quizás porque hasta hace escasos años la cantidad de bilingües era mucho menor de la actual, y por lo tanto no había en quién estudiarlo. Pero desde 2007 contamos en España con el Proyecto Brainglot, un programa de investigación multidisciplinar (con psicólogos, lingüistas, filósofos, neurólogos, tecnólogos de la información y médicos), desarrollado en coordinación por las Universidades del País Vasco, la Pompeu Fabra de Barcelona y la Jaume I de Valencia. Este proyecto busca explorar el modo en que el lenguaje humano se adquiere, se procesa y se relaciona con otras habilidades cognitivas, lo que incluye identificar de qué manera se modifica el cerebro de los multilingües en comparación con los monolingües.

No se trata de un objeto de estudio sencillo. Al fin y al cabo, están investigando lo que ocurre dentro de nuestras cabezas cuando hablamos uno o varios idiomas, algo que no es directamente observable. Pero se pueden sacar algunas conclusiones por medio de técnicas como el análisis de la conducta (por ejemplo, el tiempo que se tarda en reconocer una palabra o en emitir una respuesta ante una cuestión determinada) o la electrofisiología (en concreto, el uso de potenciales evocados, es decir, las señales eléctricas que producen las diferentes regiones del cerebro cuando está realizando una determinada tarea).

Tras varios años de trabajo, podemos contar ya con algunos resultados interesantes. Por ejemplo, parece que quienes desde su infancia se manejan en dos idiomas, desarrollan una mayor habilidad para utilizar ciertas zonas del cerebro que en principio no estarían directamente relacionadas con el lenguaje, como el hipocampo (asociado a la memoria espacial y a la formación de recuerdos a partir de nuevas experiencias) o algunas regiones tanto del lado izquierdo del cerebro (el relacionado con el lenguaje) como del derecho. Esto lleva a un procesamiento lingüístico menos eficiente pero muy eficaz: lo hacen igual de bien que los monolingües pero para ello emplean más recursos. Además, son más capaces de alternar la funcionalidad de diferentes regiones cerebrales con eficacia. Todo ello tiene una consecuencia, y es que quienes hablan más de un idioma tienen una mayor habilidad para adaptarse con rapidez y eficacia a cambios de todo tipo en su entorno.

Esta conclusión ha sido confirmada por otros estudios, como uno de la Universidad de York (Toronto, Canadá), en el que diferentes voluntarios tenían que conducir en un simulador mientras por unos auriculares se les daban instrucciones para otra actividad diferente. Esa obligación de atender a diferentes tareas provocaba en todos los casos un deterioro en la conducción, pero en los bilingües el desempeño disminuía menos. También se ha comprobado con pruebas como la tarea de Stroop, que consiste en leer el nombre de un color escrito a su vez en otro color distinto (por ejemplo, la palabra “rojo” escrita con tinta azul), lo que provoca retrasos en dicha lectura y en la que los bilingües también se desenvuelven mejor. E incluso, algunos estudios con bebés de siete meses demuestran que aquellos que crecen con adultos bilingües aprenden antes a identificar los cambios en su entorno.

idiomas-onlineEso sí, hay un cierto efecto negativo: al hacer uso de más recursos cognitivos, se produce un lógico enlentecimiento en la producción del lenguaje. Si bien no se nota en el ritmo de una conversación normal, en algunos momentos a la hora de elegir ciertas palabras sí puede haber un retraso de pocos segundos. Es decir, los bilingües son algo más lentos al hablar y también más proclives al conocido fenómeno de la punta de la lengua (cuando una palabra que conoces se “atasca” y no termina de salir). Quizás hayamos escuchado alguna vez a un bilingüe mezclando vocabulario de los diferentes idiomas que maneja, y lo hayamos atribuido a una confusión. En realidad, no se trataría de un error propiamente dicho y no es que en su cerebro se mezclen los idiomas, sino que más bien sería una estrategia cognitiva para suplir la carencia de vocabulario en un idioma recurriendo al otro. De hecho, los bilingües suelen tener menos vocabulario de cada lengua que un monolingüe, pero en conjunto cuentan con un léxico mucho más variado.

Otro de los beneficios que parece ofrecer el ser políglota está relacionado con el retraso en el desarrollo de las demencias. Aunque son conclusiones aún muy provisionales, estaríamos hablando de que en este grupo enfermedades como el Alzheimer tardarían en aparecer varios años (algunas estimaciones hablan de 4 o 5 años más) respecto a los monolingües. Esto está muy relacionado con el concepto de reserva cognitiva, que hace referencia a la diferencia entre el daño cerebral y su manifestación clínica. Frente al mismo deterioro cerebral, quien cuenta con una mayor reserva cognitiva (en este caso, los bilingües) manifiesta menos síntomas.

En definitiva, un interesante terreno sobre el que aún hay mucho que estudiar y muchas preguntas que responder. Por poner otro ejemplo aún provisional, no parece lo mismo el bilingüismo de dos idiomas similares (por ejemplo, el castellano y el catalán) que el de dos idiomas muy diferentes, ya que en el primer caso el cerebro debe realizar mayor esfuerzo para diferenciarlas y separarlas, lo que a su vez podría implicar un mayor desarrollo de las habilidades cognitivas.

Eso sí, parece claro que aprender idiomas sigue siendo, lo mires como lo mires, una buena idea.

Artículo patrocinado por Woxikon.

3 pensamientos en “Aprende idiomas, te irá mejor

  1. Jose
    31/07/2016 a las 1:37 pm

    Hola, me gustaría preguntarte por el llamado efecto Keinshorm. He buscado en internet y no aparece mucho sobre este efecto. ¿Has escrito algo sobre este efecto? ¿Dónde se puede encontrar más información?
    Un saludo y muchas gracias por tu labor de divulgación de la psicología.
    Jose

    1. Asier Arriaga
      01/08/2016 a las 12:12 pm

      Hola Jose, muchas gracias por tu comentario y tus preguntas.

      En psicología, el efecto Keinshorm se refiere a la tendencia a no estar de acuerdo con las ideas de una persona con la que no simpatizamos. Dicho de otro modo, disiento porque me caes mal, y no porque tus argumentos sean más o menos válidos.

      Para ampliar la explicación, y si pretender ser del todo exhaustivo, creo que este efecto se entiende menor si tenemos en cuenta otros tres fenómenos quizás más conocidos: el sesgo del endogrupo, el sesgo de confirmación y la disonancia cognitiva.

      El primero es la predisposición a favorecer a aquellas personas que pertenecen al mismo grupo al que pertenece la propia persona (y pueden ser grupos de muy diverso tipo: social, político, religioso, laboral, económico, racial, etc.), frente a personas de otros colectivos. Este favoritismo se traduce, entre otros, en una mejor evaluación de los otros, de sus capacidades, de sus méritos y de sus opiniones. Como todos los sesgos cognitivos, aunque evidentemente puede dar lugar a errores de juicio tiene una razón de ser adaptativa. En este caso, se entiende que favoreciendo al grupo propio, en los casos en los que pueda haber competición por los mismos recursos (económicos, psicológicos, sociales, etc.) se facilita la ganancia del endogrupo y, por lo tanto, la de uno mismo. Obviamente, si alguien no nos cae bien, es más sencillo que mentalmente le categoricemos como perteneciente a un grupo ajeno (recibiendo por lo tanto una evaluación peor) que no a uno propio (en cuyo caso seríamos más benevolentes con nuestra opinión sobre él).

      En cuanto al sesgo de confirmación, se refiere a la tendencia a prestar mayor atención y credibilidad a los datos que confirman las propias creencias. En este sentido, tenderemos a corroborar la mala impresión que tenemos de alguien, si consideramos que además de no gustarnos como persona, sus ideas están también equivocadas.

      Por último, la disonancia cognitiva explicaría que, ante una situación en la que conviven dos ideas y/o comportamientos opuestos (un ejemplo típico es fumar sabiendo a la vez que el tabaco es muy perjudicial para la salud), tendemos a modificar una de ellas para evitar el conflicto interno (normalmente la idea: en el ejemplo del tabaco, puedo pensar que en realidad fumar no es tan malo, que los estudios al respecto no son tan concluyentes y que conozco gente que ha fumado toda su vida y no les ha pasado nada, además de a otros que sin fumar han enfermado igualmente). Según este principio, sería disonante estar de acuerdo con alguien que nos cae mal (teniendo en cuenta también que si no nos gusta como persona, será más fácil que no nos guste nada de él): para lograr la coherencia, o cambiamos nuestra opinión sobre esa persona, o discrepamos también de sus opiniones.

      Aunque no hemos tratado en el blog del efecto Keinshorm como tal, si estás interesado puedes encontrar algunos artículos que tratan sobre diferentes sesgos cognitivos:

      http://www.elefectogalatea.com/2013/01/1280/

      http://www.elefectogalatea.com/2012/02/solo-escuchamos-lo-que-queremos-oir/

      http://www.elefectogalatea.com/2011/06/de-pepinos-y-bacterias/

      http://www.elefectogalatea.com/2013/02/coge-un-ciervo-y-llamalo-caballo/

      Espero haberte ayudado. Por supuesto, no dudes en consultar lo que necesites.

      Un saludo.

      1. Jose
        01/08/2016 a las 4:52 pm

        Gracias, Asier, por tu respuesta. Me han sido muy útiles tus explicaciones, han sido muy completas y didácticas.
        Un cordial saludo y de nuevo, gracias.

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