Veranito, calor y sexo

Tenemos más tiempo para dedicar al ocio y a la diversión, disminuye el estrés y el calor aprieta, provocando cambios hormonales y que los cuerpos se cubran menos de ropa y enseñen más. La combinación no puede dar otro resultado: el verano es la estación del año más activa sexualmente hablando. Y es que ni el mejor de los afrodisíacos puede igualar su eficacia a la hora de aumentar el apetito sexual.

sexo en la playa¿Cuál es la causa? Según sabemos, son varios los factores que pueden estar influyendo. Para empezar, la exposición a mayores niveles de luz (más intensa y durante más tiempo) provoca un aumento de los niveles de testosterona en los hombres, la principal hormona sexual, y un incremento de estrógenos en las mujeres, lo que favorece la ovulación. Además, se produce mayor cantidad de serotonina, neurotransmisor que controla entre otros la agresividad, el sueño y la sexualidad. Por otro lado, el calor relaja los músculos, lo que junto al hecho de que la piel esté más al descubierto aumenta las sensaciones receptivas y nos vuelve más sensuales (siempre, eso sí, que no se llegue a un calor excesivo que provoque el efecto contrario de irritabilidad y agresividad).

Más allá de los factores biológicos, otros elementos que ayudan son la variación del estilo de vida, la reducción del estrés y el aumento del tiempo libre. Cuidamos más nuestra alimentación y nuestro físico, nos ponemos morenos, estamos más tiempo en la calle con otras personas… En definitiva, es el momento ideal para hacer lo que no hemos podido durante el resto del año. Y es que cuando dedicamos los esfuerzos al trabajo y a las obligaciones familiares, difícilmente nos queda energía para otros menesteres.

Así que ánimo, disfrutad todo lo que podáis de las vacaciones.

 

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