La influencia de la mente en el cuerpo

Cualquier trastorno físico suele implicar algún tipo de alteración psicológica, sobre todo si es duradero y afecta a las actividades diarias de la persona. Un dolor crónico, una intolerancia a algún alimento o una deficiencia sensorial de cualquier tipo son solo algunos ejemplos de problemas físicos que antes o después tendrán un reflejo claro en la salud mental, ya que muchas veces se traducen en problemas de ansiedad y en un estado de ánimo afectado.

El mecanismo inverso, el hecho de que una alteración psíquica llegue a provocar una enfermedad física, no es tan conocido. A todos nos suena el concepto trastorno psicosomático, pero la investigación aún no ha logrado explicar con claridad cómo se producen. Sabemos que dentro de esta categoría entran todos aquellos problemas físicos cuyo origen está en factores psicológicos, de forma que aunque finalmente acaben adquiriendo una entidad orgánica propia, autónoma y relevante, su causa primera está en una serie de aspectos psicológicos que acaban derivando en esos trastornos.

psicosomaticoFue el psiquiatra alemán Johann Heinroth quien utilizó por primera vez el término psicosomático, refiriéndose al insomnio. El concepto tardó poco tiempo en extenderse, empujado por una cada vez mayor tendencia a considerar mente y cuerpo como un todo integrado e interrelacionado. Hoy día, existe una clara relación entre los aspectos psicológicos y las enfermedades, en especial las crónicas, de modo que los factores psicológicos parecen desempeñar un papel esencial en la evolución de este tipo de enfermedades.

¿Qué diferencia a un trastorno psicosomático de otro cuyo origen es propiamente físico? Varios son los factores a tener en cuenta. Por ejemplo, es más habitual en personas con algún trastorno mental previo, con estilos de afrontamiento disfuncionales (por ejemplo, tendencia a evitar los problemas o a responder antes ellos con agresividad) o mostrar conductas desadaptativas como el consumo de sustancias o los trastornos de la alimentación.

Por otro lado, los factores psicológicos suelen manifestarse también por medio de una alteración del curso normal de la enfermedad física, interfiriendo con el tratamiento médico prescrito y agravando los síntomas físicos (principalmente a través de respuestas fisiológicas asociadas al estrés). Y es interesante saber también que las enfermedades que más se han relacionado con los trastornos psicosomáticos son aquellas que están asociadas al sistema inmunológico. De hecho, el estrés y ciertas características de personalidad que predisponen a los trastornos psicosomáticos ejercen su principal efecto negativo a través de una disminución de la competencia inmunológica del organismo.

En definitiva, ya sabes: si quieres estar físicamente sano, cuida también tu mente.

 

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