Manual de psiquiatría general, de Antonio Lobo

La psiquiatría es una disciplina tan antigua como la propia medicina. A lo largo de su historia, ha pasado por grandes cambios de paradigma a través de los cuales ha procurado siempre entender la salud mental humana, buscando la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de los trastornos mentales. Por su propia naturaleza, es seguramente una de las especialidades médicas más peculiares y diferenciada de las demás.

Para los profesionales interesados en la materia pero no especialistas (por ejemplo, médicos generalistas), no siempre resulta sencillo encontrar un manual de utilidad que les permita profundizar con suficiente rigor y detalles técnicos completos. Antonio Lobo, Jefe de Servicio del Hospital Clínico Universitario Miguel Blesa de Zaragoza y Catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Zaragoza, es el autor de uno de los últimos manuales publicados al respecto. Con él, ha pretendido elaborar un texto útil y sencillo que sirva a los médicos de familia para hacer juicios clínicos, resolver urgencias psiquiátricas y proporcionar información clara a los pacientes.

LOBO.Manual. (1)El Manual de psiquiatría general ofrece una visión completa y sistematizada de la disciplina en un gran esfuerzo de síntesis, a pesar de llegar a las más de setecientas páginas. Conjuga explicaciones detalladas de los temas con diferentes cuadros, tablas y figuras, lo que facilita la compresión de los contenidos. Abarcando todos los grandes grupos de la patología psiquiátrica, recoge aspectos como las diferentes etiologías y formas de evolución de cada uno de los trastornos, las estrategias de diagnóstico (incluye aspectos prácticos y frecuentemente olvidados, como las técnicas y recomendaciones para las entrevistas, la elaboración de la historia clínica o el modo de razonar en psiquiatría) y, por supuesto, establece las pautas de tratamiento adecuadas a cada caso. Tampoco olvida un área que por desgracia normalmente recibe menos atención de la que merece, como es la de la prevención de la patología mental. El libro se completa con breves pinceladas sobre el estado actual de la investigación científica en cada uno de los temas tratados, planteando continuamente las líneas de investigación de cada área y el terreno por recorrer.

Antonio Lobo, cuyo paso por el John Hopkins Hospital (Baltimore, EEUU) se deja notar en todo el manual, parte del llamado modelo sindrómico (que se basa en los síntomas manifestados por el paciente como estrategia para establecer el diagnóstico), lo que dota a la obra de un fuerte componente pragmático y orientado al ejercicio clínico de la psiquiatría. Este enfoque evita las disquisiciones sobre los modelos paradigmáticos (sin perjuicio del por otro lado tan popular en psiquiatría modelo fenomenológico de Jaspers, al que sí hace múltiples referencias), y facilita al clínico una herramienta eficaz. No obstante, es también cierto que la falta de un modelo teórico unificado puede derivar en la pérdida de una referencia coherente en la que insertar los contenidos. El autor parece defender un eclecticismo que le permita usar modelos diferentes en función de la patología o el paciente de que se trate (siempre eso sí que sea una psiquiatría basada en la evidencia, como después comentaremos), pero aunque esto puede resultar atractivo para quien inicia su camino en la materia, acaba resultando peligroso por carecer de un andamiaje teórico que dé sustento suficiente a la disciplina.

El manual está pensado para médicos de familia y generalistas, pero indudablemente resulta también útil a cualquier profesional de la salud mental, siempre que cuente con suficientes conocimientos en anatomía, fisiología y biología. A pesar de que el autor busca huir de un excesivo énfasis en los aspectos biológicos de la psiquiatría (y en gran parte lo consigue), es inevitable que esos temas sigan teniendo un relevante peso. Por ello, los psicólogos que por ejemplo quieran hacer uso del libro harán bien en desempolvar sus apuntes de fundamentos biológicos de la conducta.

En todo caso, el libro nos ha gustado. Cuenta con grandes puntos a su favor, como es por ejemplo el hecho de estar escrito por un único autor, lo que da una visión unitaria y permite encontrar un mismo estilo a lo largo de toda la obra. Si bien es cierto que se pierde la riqueza que aportan los manuales cuyos capítulos son escritos por diferentes autores, lo cierto es que en este caso se agradece la homogeneidad y coherencia de que Antonio Lobo dota al libro. Así, encontramos un enfoque en el que constantemente hay ejemplos prácticos y realistas, explicaciones muy concretas y ceñidas a la experiencia clínica y una clara orientación al ejercicio médico, todo ello con un lenguaje sencillo sin perder el rigor científico.

Además, el uso intensivo de tablas, gráficos y otros recursos visuales ayuda a la comprensión de los conceptos más relevantes. Otro recurso, a pesar de que quizás pueda resultar molesto para algunos lectores al presentarse a lo largo de todo el libro, es la negrita por medio de la cual resalta esos conceptos y definiciones fundamentales. Con todo ello logra aportar grandes cantidades de información en poco espacio, resultando muy claro de entender aunque a veces pueda quizás provocar una lectura lenta y algo densa.

Es también muy de agradecer el énfasis puesto en defender una psiquiatría basada en la evidencia, lo que significa que siempre debe demostrar sus postulados basándose en datos empíricos contrastables. En un área donde es fácil caer en la pseudociencia y la palabrería, el autor mantiene casi siempre los pies en la tierra. Y decimos casi siempre porque, por desgracia, en los momentos en los que aborda los aspectos psicológicos (como al explicar los factores psicosociales etiológicos de cada patología o las diferentes psicoterapias), lo hace de una forma demasiado superficial. Su recorrido por las corrientes psicológicas que han tenido importancia en la historia y por las diferentes alternativas psicoterapéuticas resulta vago y no permite dilucidar cuál es el verdadero valor y la eficacia de cada una de ellas, y por lo tanto a qué debe prestar más atención el clínico.

En definitiva, y a pesar de todos los peros que se le pueda poner, el Manual de psiquiatría general logra el objetivo de acercar los aspectos básicos de la psiquiatría a los médicos generalistas. Si eres uno de ellos y estás buscando un libro que te ayude a adentrarte en el amplio universo de la patología mental, con ideas concretas y prácticas, ésta es sin duda una buena opción.

 

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