¿Es posible leer la mente humana?

A mí, la verdad, me encantaría. Cuántas veces no habré deseado saber qué demonios le pasa por la cabeza a la gente (generalmente mujeres, para qué negarlo) y poder conocer sus pensamientos e intenciones. Claro que esto es ciencia ficción, pero hace poco investigadores de las Universidades de Pennsylvania y de la Thomas Jefferson (ambas en Estados Unidos) han realizado un pequeño descubrimiento que quizá nos acerque un poco más a esa posibilidad.

Hace ya algún tiempo que sabemos cómo registrar la actividad cerebral en sus diversas facetas. Hay por ejemplo técnicas para medir el flujo sanguíneo (resonancia magnética funcional), otras para detectar los campos magnéticos generados por la actividad eléctrica (magneto-encefalografía), u otras que permiten observar el metabolismo de una parte del cerebro (tomografía de emisión de positrones). Y, por supuesto, está el por todos conocido electroencefalograma, que mide la actividad eléctrica del cerebro por medio de electrodos generalmente colocados en la superficie de la cabeza.

Todas ellas son técnicas que se han ido depurando poco a poco, llegando a cada vez mayores niveles de precisión. Por ejemplo, con ellas es posible identificar determinados aspectos como los colores o formas de la imagen que está viendo una persona, o el tipo de sonido que está escuchando. Pues bien, usando este tipo de técnicas los investigadores pudieron analizar con detalle el modo en que los participantes del estudio memorizaban y posteriormente recordaban listas de palabras.

Para ello, contaron con la colaboración de varios pacientes de epilepsia que estaban en lista de espera para cirugía cerebral, y que se ofrecieron voluntariamente para el estudio. Por medio de pequeños electrodos implantados en el cerebro, pudieron medir con gran exactitud las señales eléctricas que se producían mientras estudiaban listas de 15 palabras elegidas al azar y, un minuto después, mientras las repetían en el orden en que las recordaran.

Los patrones eléctricos detectados durante la memorización se relacionaban con cada palabra, lo que permitió identificar posteriormente esos mismos patrones (y por lo tanto las palabras) en la fase de recuerdo. El modo en que esas señales eléctricas se reactivaban sirvió para predecir el orden en que los participantes recordaban las palabras. Es decir, antes de que la persona dijera cada palabra, el investigador ya podía saber qué palabra sería, tan sólo “leyendo” las señales del cerebro.

En palabras de los investigadores, “hay una correspondencia directa entre los patrones de actividad cerebral y las palabras individuales”. Nada hace pensar que dicha correspondencia no pueda existir también con los sonidos, las imágenes o incluso con pensamientos e ideas más complejas. Si aceptamos la idea de que, en esencia, una palabra es sólo una forma de expresar una idea o un concepto, lo que este estudio ha demostrado es que sí es posible detectar e interpretar los patrones eléctricos neuronales asociados a dichas ideas. En este caso, la técnica utilizada han sido electrodos implantados, pero lo importante es que el primer paso está dado.

Ir más allá, hoy por hoy, es por supuesto digno de la mejor novela de ciencia ficción, pero el camino está trazado. Sería necesario desarrollar instrumentos no invasivos que permitan igualmente detectar esos patrones eléctricos (o, quizás, haya que medir otras señales de la actividad cerebral como los campos magnéticos). Lo primero que podríamos llegar a ver son cascos que, por medio de electrodos sobre el cuero cabelludo, realicen esa medición. Más adelante, instrumentos que puedan hacer esa misma función a varios centímetros de distancia, para más adelante aumentar la distancia a varios metros… Las posibilidades que se abren a nuestra imaginación podrían ser infinitas (y los usos potencialmente espeluznantes).

Se me ocurre, por qué no, que también podría llegar el día en que salga la correspondiente aplicación para el iPhone. Ese día sí me compro uno.

 

 

 

Un pensamiento en “¿Es posible leer la mente humana?

  1. 23/04/2013 a las 9:13 am

    Buen artículo. Tremendo la verdad, personalmente el día que se consiguiera y saliera la app para móviles, creo que lo regalaría, me pierdo leer la mente de otros pero de paso me aseguro que no lean la mía.

    saludos

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