¿Cuándo empieza un bebé a entender el significado de las palabras?

Clásicamente, los expertos han considerado que hasta que no llegamos a los 10 o 12 meses de edad no somos capaces de entender el significado de las palabras. A partir del año, empezamos a relacionar las diferentes categorías de objetos con su correspondiente nombre, de forma que por ejemplo sabemos que una mesa es un tipo de mueble compuesto de una tabla lisa sostenida por una o varias patas, que se utiliza para diferentes usos como comer o trabajar. Esta comprensión implica realizar una abstracción del concepto, de forma que podamos seguir identificando como mesas a muebles de muy diversas formas, tamaños y colores, siempre que reúnan las características básicas de la categoría.

Aunque se trate de algo natural para nosotros, adquirir esta capacidad es un importante hito en la evolución de nuestra mente. Hasta hace poco, creíamos que este paso se daba poco antes del año de vida, pero un estudio de la Universidad de Pensilvania (EEUU) parece demostrar que a los 6 meses de edad un bebé ya es capaz de entender las palabras y su significado.

Para el estudio, contaron con 33 bebés de 6 a 9 meses, a los que mostraban una pantalla en la que se iban presentando simultáneamente imágenes de un alimento y de una parte del cuerpo de una persona. Con cada nueva presentación, cambiaba la imagen del alimento y de la parte del cuerpo, aunque repitiéndose la categoría: así, el bebé veía por ejemplo varias manzanas distintas y bocas de diferentes formas y tamaños. Los padres, que estaban sentados con ellos, iban pidiendo a los niños que encontraran bien la manzana, bien la boca. Mientras tanto, se medía el punto en que el bebé fijaba su vista como respuesta a las peticiones de los padres. Después se repetía la prueba, esta vez con imágenes más completas: las escenas incluían varios alimentos diferentes y los cuerpos humanos se veían enteros.

El resultado fue que los bebés miraban con más frecuencia la imagen que se les nombraba que cualquier otra imagen, lo que significa que estaban entendiendo la palabra. Además, no hubo diferencia entre los bebés de las distintas edades (daba igual que tuvieran 6, 7, 8 o 9 meses) e incluso, comparando esos datos con los de otros 50 bebés de entre 10 y 20 meses, resultó que no hay mejoría significativa en esta capacidad hasta los 14 meses de edad.

Dado que los bebés de 6 meses no hablan ni señalan los objetos, el dato resulta sorprendente ya que demuestra que a pesar de ello sí son capaces de emparejar los objetos del mundo con las palabras, lo que exige entender los conceptos. Y no es tan simple como por ejemplo saber quién es “mamá” o “papá” (lo que también puede tener su complejidad, pero es un proceso más sencillo en el sentido de que sólo hay una “mamá” y un “papá”), sino que implica el manejo de ideas más genéricas, referidas a categorías de objetos y no sólo a objetos únicos.

Muchas veces nos sorprendemos por las capacidades que parecen demostrar niños de muy corta edad, entendiendo y recordando lo que les sucede mucho mejor de lo que esperábamos. Parece que, en realidad, estamos dando por supuesto que son menos hábiles de lo que realmente son. Así que cuando estés con un bebé piensa que, quizás, te entienda mejor de lo que crees.

 

 

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