Si eres hombre y quieres hacer algo bien, procura que no te esté mirando una mujer

A los hombres nos encanta lucirnos, sobre todo si hay una mujer presente. Cual pavo real desplegando la cola, no dejamos pasar la oportunidad de alardear de nuestras habilidades frente a ellas. Pero un reciente estudio holandés ha demostrado que, en realidad, los hombres nos volvemos más torpes cuando nos observa una mujer.

Los investigadores valoraron la habilidad en una tarea intelectual, para lo que utilizaron el test de Stroop. Este test consiste en decir el color en que está escrita una palabra, que a su vez nombra un color diferente. Por ejemplo, la palabra “azul” está pintada en color rojo, “verde” en negro y “amarillo” en verde. Realizar bien esta tarea exige concentrarse en el color e inhibir el impulso inicial de leer el texto escrito. En adultos acostumbrados a leer (la gran mayoría de nosotros) ese impulso es fuerte, por lo que tardamos más en decir los colores de la prueba de Stroop que en decir los colores de las palabras que nombran el mismo color en que están escritas. Además, si nuestras capacidades están mermadas (por ejemplo por cansancio o por estar bajo los efectos del alcohol), el test resulta más difícil y el tiempo de reacción para dar una respuesta correcta es aún mayor. En algunos casos, sufrir cierto tipo de lesiones neuronales puede llegar incluso a imposibilitar la tarea, por mucho tiempo que le dedique.

El estudio, realizado en el Instituto de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Radboud, contó con la participación de 71 estudiantes (39 mujeres y 32 hombres, todos ellos heterosexuales). Se les explicó que participarían en un experimento sobre lectura de labios que sería controlado mediante cámara web. En primer lugar se midió su capacidad con el test de Stroop, con el fin de establecer el nivel que tenían. Después los sujetos repitieron el test, pero a la mitad se les explicaba que mientras lo hacían “Bas” (nombre masculino) les estaría observando leyéndoles los labios, y a la otra mitad que sería “Lisa” (nombre femenino) quien lo haría. Aunque no había ningún observador presente, Bas o Lisa les iban dando instrucciones a través de un chat, dando así la sensación de que en efecto les estaban observados.

El resultado fue que a las mujeres les dio igual quién les estuviera mirando: no hubo diferencia entre las dos repeticiones del test de Stroop. En cambio, los hombres que creían haber sido contemplados por Lisa tardaron significativamente más tiempo respecto a la primera prueba que los observados por Bas. Y eso que la supuesta mujer no estaba presente en la misma habitación.

Como siempre, estos resultados deben ser verificados por investigadores independientes que repliquen el experimento, pero por de pronto los autores del estudio consideran que la razón puede estar en que cuando un hombre se ve observado por una mujer, inconscientemente surgen “expectativas de apareamiento” que a su vez pueden provocar ansiedad. Es decir, el hombre sentiría una cierta obligación de generar mejor impresión ante una mujer que ante un hombre, lo que le pondría nervioso y reduciría su nivel de desempeño.

Si los tiros van realmente por donde sugieren los investigadores holandeses, entonces tengo algunas preguntas. Por ejemplo, ¿significa esto que las mujeres no tienen expectativas de apareamiento? De ser así, por comparación se confirmaría indirectamente la idea de que los hombres siempre pensamos en el sexo, y además resultaría un tanto frustrante para los miles de hombres que buscan relaciones. Por otro lado, si las mujeres sí que comparten ese tipo de deseos (y yo me inclino a pensar que sí, aunque sea de forma diferente a la de los hombres), lo que indicaría el estudio es que son más capaces de controlarlos y evitar que afecten a sus habilidades cognitivas. Lo que de nuevo nos sitúa en clara desventaja…

En todo caso, he de decir que ahora me siento un poco mejor. Veo que no soy el único al que cuando su mujer le observa todo parece salirle peor: no es que yo sea torpe, es que la culpa es suya por mirar.

4 pensamientos en “Si eres hombre y quieres hacer algo bien, procura que no te esté mirando una mujer

  1. Marta
    31/03/2012 a las 10:04 am

    Es divertido, tiene toda la pinta de que el autor busca una explicación científica a un problema doméstico…
    Mi pregunta sería entonces: los hombres tienen SIEMPRE expectativas de apareamiento, independientemente de quién sea la mujer que les está mirando? O es la propia la que pone especialmente nervioso?

  2. Galder
    16/04/2012 a las 1:08 pm

    Jejeje, me gusta.
    ¿La necesidad de gustar está relacionada siempre
    con la expectativa de apareamiento?

  3. Sérgio Dutra
    03/06/2012 a las 5:00 pm

    Não sou pesquisador da área mas sou homem e acho que desprovido de uma consciência de perfeição. Vejamos, como homem acho que somos mal resolvidos enquanto não achamos a pessoa “certa” e buscamos na expectativa de agradar a mulher. Neste caso em específico, ela nem presente estava. Então, penso que os homens nesta experiência estavam imaginando uma possibilidade de uma mulher interessante, apostando nisto. Mas tenho certeza que se fosse dado o enfoque de que uma mulher desprovida de valores de beleza da grande maioria, os homens se aproximariam de algo como as mulheres. Penso, também, que o resultado das mulheres tem muito haver com os olhos, talvez se tivessem a chance de ver ou estarem presentes de um homem que às interessassem, penso que teriam um resultado parecido. Abraços e espero ter cooperado

  4. Marcos
    14/09/2016 a las 7:24 pm

    Me parece bastante pícaro y sugestivo el resultado del estudio, lo que me hace pensar que los hombres podríamos aplicarlo a nuestro favor, ya que si alguna mujer me pone muy nervioso, entonces significará que me atrae mucho hasta llegar a las ganas de aparearse con ella. En el caso contrario, si el nerviosismo es poco o nulo, pues ni para que perder el tiempo. Aplicarlo como un radar, más o menos.

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