“Los cerebros femeninos son más eficientes”

No lo digo yo, lo dice el psicólogo estadounidense Richard Haier, de la Universidad de California-Irvine. Este investigador lleva muchos años estudiando la inteligencia, usando entre otros métodos técnicas de neuroimagen, algunas con nombres tan pintorescos como “Magnetoencefalografía tridimensional”.

Su idea, básicamente, es buscar la relación entre el funcionamiento físico del cerebro y las funciones cognitivas o, dicho de otro modo, las bases biológicas de la inteligencia. Para ello, realiza experimentos en los que un grupo de personas realiza una tarea intelectual (en el caso de los primeros experimentos de Haier el tetris, cuando aún era un juego desconocido para el gran público), mientras que se mide el funcionamiento de su cerebro.

Uno de los hallazgos más interesantes es que en la gente con mayor destreza en la tarea necesita menos actividad cerebral. Es decir, que para hacer una misma tarea, el inexperto dedica más esfuerzo y energía y usa más regiones cerebrales y, encima, lo hace peor. Ese mismo patrón se descubrió en las personas inteligentes: realizan las mismas tareas con menor esfuerzo y mayor eficiencia.

En esta línea, Haier empezó a investigar sobre las diferencias del funcionamiento cerebral entre hombres y mujeres. Y encontró que en general ellas también usan de forma más eficiente el cerebro, es decir, utilizan menos recursos para alcanzar el mismo desempeño. Posiblemente, tenga que ver con la cantidad de conexiones entre las neuronas, que en la mujer es mayor mientras que en el hombre prima la cantidad de neuronas. Si eres mujer, éste es un dato interesante, ¿no?

Pero los estudios de Haier y otros expertos también han concluido que las personas inteligentes hacen uso de partes del cerebro distintas: en concreto, utilizan más el lóbulo parietal (situado justo detrás de la zona frontal), lo que coincide con el funcionamiento del cerebro masculino. En las mujeres, cobra más relevancia el lóbulo frontal, por lo que en este aspecto, parece que el hombre lleva las de ganar…

En definitiva, la conclusión es muy sencilla: mal que le pese a alguno (o alguna), no parece que haya un sexo más inteligente que otro. Ambos son capaces de alcanzar el mismo nivel, aunque cada uno lo haga de una manera diferente o usando partes distintas de su cerebro. E incluso quizás uno cuente con ciertas aptitudes más desarrolladas que el otro. Pero hasta ahora nadie ha demostrado que la capacidad global sea distinta.

Más allá de interpretaciones sexistas, este tipo de descubrimientos tienen una gran importancia para cuestiones como la rehabilitación cognitiva en personas con lesiones o enfermedades neurológicas. Ya que se puede alcanzar el mismo o similar desempeño con distintas áreas del cerebro, esto se puede aprovechar para que la función que tenía una determinada zona dañada sea asumida por otra área distinta. Por supuesto, la plasticidad cerebral es limitada por lo que todo esto presenta importantes restricciones, pero aun así el campo que se abre es prometedor.

No obstante, hay otras posibles conclusiones que quizás sí sean más inquietantes. Si la inteligencia tiene una base biológica y genética tan fuerte, ¿qué posibilidades hay de superar esas limitaciones con el esfuerzo y el trabajo?. Desde hace mucho tiempo, se ha considerado que el ambiente y la educación jugaban un papel básico. Pero según los datos de Richard Haier, por mucho que una persona se esfuerce y cuente con un ambiente enriquecedor y estimulante, las limitaciones fisiológicas pueden ser casi insalvables. El debate está servido, pero lo que también está claro es que a Haier le va a costar rebatir décadas de investigación y pruebas que demuestran que, más allá de la biología, con un ambiente adecuado la inteligencia humana sí puede contar con un amplio margen de desarrollo.

La otra reflexión preocupante es que, cuando los conocimientos de los fundamentos biológicos sean mayores, no sería descabellado pensar que antes o después podamos contar con una especie de ”píldora de la inteligencia”. Quizás esto no suene mal pero, ¿y si se trata de saber por medio de un escáner cerebral si un alumno es apto para estudiar matemáticas y eliminar así las pruebas de acceso a la universidad? ¿O de que las empresas hagan selección de personal usando estas técnicas?…

Sí, es verdad que esto es ciencia ficción… ¿de momento?.

 

 

5 pensamientos en ““Los cerebros femeninos son más eficientes”

  1. María
    11/06/2011 a las 6:05 pm

    Me parece una tema interesante. Sobre todo la discusión genética Vs ambiente, aunque por lo que cuentas el ambiente sería un elemento secundario para el desarrollo de la genética… Eso sí, ¿en qué quedan entonces todas esas teorías y, sobre todo, prácticas de “mejora tu inteligencia”? ¿Son sólo ejercicios que te ayudan a desarrollar una menor actividad cerebral para realizar las mismas tareas? Por cierto, ¿bibliografía de Richard Haier para legos?

    1. Asier Arriaga
      15/06/2011 a las 10:28 pm

      Efectivamente, el tema da mucho juego. Las teorías de Haier distan mucho de ser definitivas, pero no se les puede negar una buena base empírica (y eso en ciencia es básico). Quizás la idea vaya en la línea de enseñar al cerebro a desarrollar su potencial de la manera más eficiente posible. Y aunque dicho potencial estaría determinado por la biología, eso no quita para que sea realmente amplio.
      En cuanto a la bibliografía de Richard Haier, no es sencillo encontrar obras suyas para no expertos. Te recomiendo visitar su página web personal (http://web.me.com/rjhaier/Haier/Welcome.html). En el apartado de publicaciones hay enlaces a muchos de sus artículos, y algunos son más asequibles (por ejemplo pero no solo, el de Scientific American Mind)

  2. Gayo
    14/06/2011 a las 7:02 pm

    Este Haier es un cachondo, en pleno 2011 vuelve con eso de que la base biológica y/o las limitaciones fisiológicas pueden ser casi insalvables para el desarrollo de la inteligencia. Esto es un “remake” del más rancio determinismo anglosajón, el camino es bien conocido: empezamos con un poco de darwinismo social, seguimos con unas gotas de eugenesia, y terminamos en el genocidio. El problema de todos estos estudios es que se centran en lo fisiológico y se niegan a reconocer la faceta de la espiritualidad humana como una de las fuentes de la inteligencia y el conocimiento. No somos seres naturales y no se nos puede medir o parametrizar como tales. Por ahora (y hasta que los extraterrestres se nos muestren de una vez) somos los únicos seres sobre la Tierra con conciencia del yo y capacidad radical de transformación del entorno… en el fondo estamos más cerca de los dioses que de los animales y lo divino, como ya demostró Kant hace doscientos años, escapa a la razón y a los ensayos de estos pseudocientíficos.

    Por cierto, mis felicitaciones al promotor de este blog por la idea y los temas tan interesantes que toca, dan mucho juego, hecho en falta más comentarios de nivel y más debate, a ver si arrimamos un poco el hombro.

    1. Galder
      11/07/2011 a las 5:50 pm

      Obviamente, si somos seres naturales.

  3. 25/06/2011 a las 4:54 pm

    No conocía a este científico, en cualquier caso no creo que sea un pseudocientífico. Las bases biológicas de la conducta son un hecho: de la inteligencia, de las emociones, de determinados comportamientos, etc., demostrado por muchos científicos relevantes, por cierto recomiendo a Antonio Damasio, eminencia sobre el estudio neurobiológico de las emociones. Como psicóloga creo y defiendo la capacidad del ser humano para modificar su ambiente, modificar su psique y hasta modificar su biología, pero abogo por la idea del ser humano como ser natural. Si existe lo divino, creo que sería también natural, explicado por leyes naturales, natural no equivale a biológico. Los gorilas, chimpancés y otras muchas especias tienen comportamiento sociales sorprendentes, son más humanos de lo que nos pensamos. En cuanto a la espiritualidad como fuente de la inteligencia, no sé muy bien a qué te refires Gayo. Yo sí creo que ciertas técnicas nos llevan a estados de conciencia o de autocontrol muy elevados que permiten mejorar las funciones mentales pero para mí sigue sin alejarse de lo natural, sólo que no todo lo natural lo podemos explicar a día de hoy. Un saludo!

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